¿Qué hacer si me deben dinero?

Cuando nos deben dinero será conveniente seguir una serie de pasos para poder reclamarlo posteriormente por un procedimiento judicial. Además, estos pasos también nos ayudarán a que esa reclamación sea atendida y estimada.

Nadie puede evitar que le dejen sin pagar unos trabajos o que le deban cantidades por cualquier concepto. Lo que sí podemos evitar es que nuestro deudor quede impune por este motivo.

Documenta la posible deuda.

Lo primero que debemos tener claro es que en las relaciones empresariales, comerciales e incluso personales donde existe dinero de por medio tenemos que olvidarnos de la palabra "confianza". Es imprescindible que todo quede suficientemente recogido y documentado para que, en el caso de que finalmente no nos paguen, tengamos la primera prueba a la que atenernos.

Todo se debe recoger de forma escrita y fehaciente. Si se trata de la realización de unos trabajos deberemos redactar el contrato o emitir la factura. Si se trata de un préstamo dinerario deberemos recogerlo en un contrato sencillo, etc.

Constata que ha superado el plazo de pago.

Ya traspasando el plano preventivo, habremos de confirmar que, efectivamente se ha generado un impago y, por ende, nos deben una cantidad de dinero. Esto ocurrirá cuando el plazo previsto para el pago ya haya transcurrido. Por ejemplo, que se haya sobrepasado el plazo de vencimiento de una factura o la fecha de cumplimiento de un contrato.

Agota las posibilidades de acuerdo amistoso.

Una vez constatado este hecho, resulta altamente conveniente intentar agotar todas las posibilidades de acuerdo con nuestro deudor. En este sentido, hay que tener muy clara una frase: "lo que no se ve, no existe". Esto, traducido, significa que de nada sirve requerir de pago una deuda de forma amistosa si no podemos demostrarlo. Por eso, además de llamadas y conversaciones telefónicas, aconsejamos la comunicación vía email o, incluso, WhatsAPP.

Estos intentos de negociación nos van a resultar muy útiles por varios motivos. El más importante es que, a través de ellos, vamos a poder conseguir un reconocimiento de deuda. Este hecho, de cara a un posible procedimiento judicial, va a anular cualquier argumento que el deudor pudiera exponer para eludir el pago que le corresponde.

Incluso para el caso de que no consigamos que el deudor atienda a nuestras llamadas o mensajes estos intentos resultarán útiles como prueba. Por medio de ellos daremos mayor veracidad a nuestra historia y demostraremos nuestra actitud cordial y amistosa.

Evita el tono amenazador.

Recordemos que es importante que en los requerimientos o negociaciones no utilicemos un tono amenazador ni grosero. Es normal que esta situación nos genere un sentimiento de impotencia, pero esa actitud no nos ayudará a cobrar nuestra deuda en ninguna vía. Es posible que, si solo tenemos como prueba unas amenazas, no podamos aportarlas al procedimiento, perjudicándonos a la hora de recuperar nuestro dinero.

Acude a un abogado.

Finalmente, si a través de nuestros medios no hemos logrado ningún acuerdo, habremos de acudir a un abogado que nos asesore y nos exponga las alternativas que nos amparan.

En particular, desde BS Abogados, comenzamos las gestiones desde 0. Aunque previamente no hayamos conseguido acordar con nuestro deudor, un nuevo intento por medio de un abogado es sustancial. Ello es así porque el asunto se revestirá de una mayor seriedad y formalidad y, bajo el miedo de un procedimiento judicial, pueden acceder al pago de la deuda.

Si esta vía resultara nuevamente infructuosa, comenzaremos a preparar los trámites para interponer la demanda de reclamación de cantidad que corresponda.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *